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RESEÑA
HISTÓRICA
En sus tierras, al
decir del cronista español Juan Rodríguez Freyle, tuvo lugar una gran batalla
entre las fuerzas del Cacique de Guatavita y las de su teniente en rebelión
el Cacique de Bogotá, días antes de la llegada del conquistador Gonzalo
Jiménez de Quesada y sus hombres a este territorio, mismo donde este español
fundaría la actual Capital de la República. Cuenta Rodríguez
Freyle que "Corría el año de 1538 cuando se hacían estas prevenciones
(...) En fin llegó el día en que se pusieron los dos campos frente a frente:
el Guatavita en el asiento de Guasca, que hoy es de la Real Corona, tenía ese
tiempo por delante un río pequeño que le había tomado por raya; el Bogotá en
el asiento de Siecha (hoy perteneciente al Municipio de Guasca) con todas sus
gentes tenía así mismo otro pequeño río que le tenía por raya, y en medio de
estos dos ríos se hace una llanada, espaciosa y cómoda para darse la
batalla." Batalla que a la
postre fue postergada teniendo en cuenta, según los sacerdotes, jeques y
moanes, que había llegado la hora "...en que debían sacrificar a sus
dioses, ofreciéndoles oro e inciensos, y particularmente correr la tierra y
visitar las lagunas de los santuarios, y hacer otros ritos y
ceremonias..." (El Carnero. Juan Rodríguez Freyle. Pág. 29) Ritos y
ceremonias durante los cuales los indígenas arrojaban grandes cantidades de
oro, esmeraldas y otras piedras preciosas al fondo de las varias lagunas que
se encuentran ubicadas en los páramos que conforman la topografía de esta
rica y hermosa región y, por causa de los cuales, se formó la leyenda de
"El Dorado", misma que ha atraído a muchos codiciosos desde la
misma época de la conquista, incluso hasta principios del actual siglo.
A propósito de las Lagunas de Siecha, al parecer la primera estampilla emitida por las compañías de correos privados en Colombia, la cual apareció en el año de 1870, estuvo vinculada con uno de los tantos intentos de secarlas con el fin de sacar los tesoros arrojados en ellas por los indígenas. Todo indica que el
primer español que tuvo relación con las tierras y los pobladores de Guasca
fue el sacerdote Antón de Lezcámez, escogido para que junto con el dominico
fray Domingo de las Casas, acompañara a la expedición de Gonzalo Jiménez de
Quesada en la conquista del Nuevo Reino de Granada, como así llamaban los
españoles al territorio que hoy es Colombia. Tal como hacían
los soldados, este clérigo español también quitaba el oro a los indios, a
quienes, igualmente, cobraba tributo, tanto que "... su compañero de
expedición, Cristóbal Arias de Monroy, declaró que Lezcámez gozó por un
tiempo de la encomienda de Guasca, a cuyo señor torturaron con una argolla
para extraerle tesoros." hecho corroborado por el testigo Juan de Olmos,
a quien se le preguntó "... si le constaba que a los caciques de Chía y
Guasca «le hecharon al pescuezo una argolla de acero de las que se hacen en
Flandes, que cierra y abre con su llave, que en doce o quince días muere a
quien se le hecha,» contestó que hacía tres años, o sea en 1540, «este testigo
vido e sabe que al señor de Guasca le hecharon la dicha argolla por que diese
oro y esmeraldas e que se la hechó el Padre Lezcano.» (La expedición de
GONZALO JIMÉNEZ DE QUESADA al Mar del Sur y la creación del Nuevo Reino de
Granada. José Ignacio Avellaneda Navas. Banco de la República, 1995, Pág.
150). El Municipio de Guasca fue fundado en el mes de junio del año de 1600 por el Oidor de la Real Audiencia don Luis Enríquez, tal como lo afirma el Secretario General de la Academia de Historia de Colombia, Roberto Velandia, en su "Enciclopedia Histórica de Cundinamarca" (Tomo I. 1979, pág. 486) y repoblado el 7 de octubre de 1639 por el Oidor don Gabriel de Carvajal. Sin embargo, revisados los documentos citados por Velandia, nada indica que en ellos se de cuenta de ningún acto parecido a una fundación, en ambos caso se trató de simples visitas cortas realizadas por estos Oidores con el ánimo de obligar a los indios a habitar en un solo punto junto a la capilla doctrinera, lo cual dista mucho de un verdadero acto de fundación. Al contrario, revisadas las crónicas y los diferentes documentos del Archivo Nacional, lo que sí puede probarse es que Guasca, al igual que muchos de nuestros actuales pueblos, ya existía a la llegada de los españoles, incluso casi con los mismos límites entre sí que hoy se conservan, dada la jurisdicción de cada cacique, de donde se tiene que Guasca no fue fundado por español alguno, sino que es un pueblo de origen precolombino, por tanto, no es lógico celebrar como su fecha de fundación una simple visita realizada sin mayores pretensiones por un dignatario español, por importante que éste fuera. Por otra parte, fue erigida Parroquia en al año de 1778. |
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Página
creada por Miguel
Antonio Peña Peña © 1998. Actualización 16 de julio de 2004 |
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